Una alternativa a la construcción de un muro

Imagínense que después del terremoto de Haití, no hubiera habido ayuda internacional, ¿qué hubiera ocurrido? Una oleada masiva de inmigrantes hacia nuestro territorio, ninguna valla de Melilla hubiera podido detenerlos. En ese escenario hipotético solo se hubiera podido hacer dos cosas: Un genocidio tipo Trujillo (y sí, Ramfis hubiera llegado al poder), y la otra alternativa, sacar nosotros los 10 mil millones de dólares (como 5 en dos años y el resto en 8) para crear empleo en Haití. Le pregunto a los ultranacionalistas: ¿cuál alternativa hubieran escogido ustedes?

Ahora imagínense este otro escenario hipotético: Que R.D se desarrolle al nivel de EUA y Haití se quede como está. Probablemente también ocurriría una oleada masiva de inmigrantes que superaría cualquier barrera física, y tendríamos que aplicar medidas extraordinarias de países medievales para controlar la inmigración. Pero recuerden que del otro lado son 10 millones y de este otro también son 10 millones.

Bueno, ¿por qué hago estos ejercicios mentales? Para que entiendan la importancia de generar empleo en Haití, y de que le demos otro impulso a Haití para que despegue. Hay que solucionar el problema de fondo y no perderíamos nada en ningún caso. Tomemos en cuenta que nuestro PIB per cápita PPA es de 12,800,  mientras que el de Haití es de apenas 1,800. Es decir, Haití es 7 veces más pobre que nuestro país.

Tomado de:  ¿Qué hubiera pasado si después del terremoto, Haití no hubiera recibido ayuda internacional?

Para todos los países del mundo Haití es solo una cuestión de solidaridad; pero el amor y la solidaridad nunca han hecho nada por este mundo, no pueden ni siquiera llevar el pan a la mesa (léase a Adam Smith). En cambio, el interés sí que ha movido montañas literalmente (Canal de Panamá, de Suez, etc.). Pero para nosotros, Haití no es ni debe ser una cuestión de solidaridad, sino de sumo interés y conveniencia. Solidaridad sería si donáramos 250 millones de dólares a el Congo -el país más pobre del mundo- pero que no tiene absolutamente nada que ver para nosotros.

Si Haití fuera una economía pujante, fuera nuestro principal destino de exportaciones totales. De hecho, desde el año 2010 Haití supera a Estados Unidos como nuestro primer destino de exportaciones nacionales (de empresas dominicanas), esto debido a los enormes gastos que se están haciendo en la reconstrucción del país tras el terremoto (varillas, cemento, etc.). Además, Haití tiene muchísima mano de obra muy barata desperdiciada, que podría competir eficazmente contra Centroamérica (lo que nosotros no hacemos), pero que por su inestabilidad política, pésimas infraestructuras y pésima educación (analfabetismo), no recibe inversiones.

Por lo tanto, a nosotros nos interesa y nos conviene bastante que Haití se desarrolle. Si esto es así, entonces, ¿por qué no queremos ser parte de la solución? ¿por qué no hacemos propuestas? ¿por qué no ayudar? ¿por qué vendarnos los ojos y mirar para otro lado?

En vez de estar pagándole a los haitianos aquí para que construyan nuestras edificaciones, por qué mejor no les pagamos allá para que provean de infraestructura a su propio país. La solución al problema de inmigración es crear empleos allá también y no solo aquí. La construcción de infraestructuras en Haití dinamizaría ambas economías. Serían ingenieros y contratistas dominicanos los constructores. Las varillas, cementos y demás materiales de construcción, incluso la comida para alimentar a los obreros sería comprada aquí. Además, le exigiríamos a cambio a Haití dejar de comprar a EUA el arroz, huevos, pollos entre otros rubros y comprarlos solo a nosotros. El dinero que se transfiera a Haití sería devuelto a nuestro país en compras inmediatamente, y sería en el futuro pagado con creces si Haití lograra despegar. Podríamos comenzar destinando 250 millones de dólares anuales (0.3 % del PIB) por los próximos 10 años, para construir carreteras, avenidas, hospitales, redes eléctricas y acueductos. Así mejoramos la sanidad de Haití y evitamos las continuas propagaciones de cólera hacia nuestro país y creamos infraestructura necesaria para la instalación de empresas exportadoras extranjeras.

Al menos creo que esta propuesta es muchísimo mejor que la megalómana propuesta de otros de construir un costosísimo muro que rondaría los miles de millones de dólares y que serviría para poco, como lo poco que sirven el muro de la frontera de EUA o la valla de Melilla en España, que se la vuelan los africanos de a cientos al mismo tiempo, a pesar de estar electrificada, con zanja, triple valla, púas, sensores y anti-trepa.

 

Los haitianos no son una carga excesiva para nosotros. Según el mismo Danilo Medina, el 13% de los partos en hospitales públicos son de madres haitianas, lo que significa un gasto de más de 5 mil millones de pesos al año. Esto es  un 10 % del presupuesto de Salud Pública; pero en educación, lo que se gasta es pírrico, pues de 2 millones de estudiantes que hay en las escuelas y liceos, solo 44 mil son haitianos (36 mil según Medina).

De manera que si sumamos los gastos de salud y educación que se hace en los haitianos que residen en el país, más los 250 millones de dólares para aportar a la infraestructura de Haití, sería solo 0.5 % del PIB- Y recordemos que los haitianos sí aportan a nuestro sistema social, pues son ellos quienes construyen los edificios de los hospitales y escuelas de nuestro país, es decir, ellos no son una carga, ellos aportan al país-.

Un país pobre sí puede cargar con otro, siempre y cuando el otro sea mucho más pobre. Además, ¿qué acaso los pobres no se ayudan entre ellos? Nosotros a los trabajadores haitianos no les pagamos lo mismo que en EUA les pagan a los latinos. Nosotros les pagamos 5 veces menos, y es por eso que precisamente hemos podido absorber la inmigración haitiana.

 

No estamos hablando de fusión. Eso un concepto exagerado, nadie quiere ni fusión política, ni cultural. Sí la económica. Claro que, eso es en el supuesto de una mejora de las condiciones políticas internas de Haití, en ese supuesto, una fusión económica gradual nos beneficiaría muchísimo a ambos pueblos.

Debemos tener esperanza con Haití. Debemos ser optimistas, el pesimismo no ayuda para nada. Haití está invadido y tutelado por la ONU. Martelly es un buen presidente que está haciendo todo lo que puede, veremos qué pasa en las próximas elecciones. De cualquier manera, nosotros solo podemos apostar a que Haití prospere, si no lo hace, nos arrastrará a nosotros también. No apostar por el futuro de Haití, sería lo mismo que no apostar por el futuro de nuestro propio país.

Tomado de: Basta de solidaridad con Haití

Plan alternativo: Propuesta de transferencia fiscal para Haití, a incluir en la Estrategia Nacional de Desarrollo:

0.3% del PIB 2017-2022.
0.5 % del PIB 2022-2032.
1% del PIB 2032-2052.
0.7 % del PIB 2052-2062.
0.5% del PIB 2062-2072.
55 años en total.

1) La Primera Encuesta Nacional de Inmigrantes realizada por la ONE el año pasado, reveló que en el país habían 668,135 inmigrantes haitianos, de los cuales 458,233 nacieron en Haití, y el resto tienen al menos una madre o un padre haitiano.
En Estados Unidos, los latinos o de origen latino representan un 16 % de la población del país. Si nos llevamos de estimaciones no oficiales, las personas de origen haitiano en nuestro país (con abuelos y bisabuelos) serían de 1.5 millones o 15 % de la población. Estimaciones más conservadoras sitúan la cifra en 800 mil-un millón R (página 105). En algunas provincias fronterizas de nuestro país la invasión haitiana es similar a la de los mexicanos en Texas, Arizona, Nuevo México y California, que por cierto, estos territorios en el siglo XIX pertenecían a México y fueron arrebatados en la guerra méxico-estadounidense de 1846-48, por eso los nombres de las ciudades de esos estados son españoles, como Los Ángeles, San Francisco, etc. Si hicieran un referéndum en Dajabón para anexar la provincia a Haití, el 90 % de los haitianos lo rechazaría, por la misma razón que lo harían los mexicanos en Texas y los puertorriqueños en su isla. Así que por el lado económico y práctico, los haitianos rechazarían a Haití para dominarlos políticamente, y si no hay conflictos religiosos (como los hubo en el Líbano o en Kosovo) entonces no hay razón de fuerza mayor que produzca desestabilización en nuestro país.
2) Los latinos representan un 23 % de la población carcelaria de Estados Unidos; en cambio los haitianos en nuestro país representan apenas un 5 % de nuestra población carcelaria.
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s